Nuestra misión es prestar una atención integral al adulto mayor, ayudándole a vivir en paz y alegría esta etapa; animando, valorando y acompañando a cada persona.
Ofrecer al adulto mayor no sólo una simple estadía, sino una atención a las necesidades físicas, psicológicas, sociales y religiosas de los residentes, potenciando a la vez la convivencia, la participación y la integración.
La Residencia Nazaret reúne las condiciones necesarias para ofrecer un servicio de óptima calidad, con el cual las Hermanas proyectamos humana y espiritualmente la misión que nos legó nuestra Madre Fundadora Maria Gay Tibau.
Los centros pertenecientes al Instituto realizan su labor dentro del espíritu y la práctica del humanismo cristiano, e inspirados en el carisma de la fundadora, que reconoce la dignidad de la persona, sobre todo en momentos de mayor desamparo.
Nuestros centros basan su funcionamiento en la gestión del conocimiento acumulado a lo largo de su historia y dan testimonio de su servicio a la sociedad, prestando una especial atención al respeto, la acogida y la escucha activa del enfermo.
Como compromiso inequívoco con los valores del Instituto, el espíritu de servicio está siempre presente, tanto en la atención a la persona enferma y necesitada como a su familia, por parte de todos los profesionales, colaboradores y voluntarios de los centros.
Nuestra residencia está atendida por personal calificado, al que además de la competencia profesional, le pedimos calidad humana, delicadeza y amabilidad.




Residencia Nazaret