El terapeuta ocupacional está capacitado para valorar el grado de autonomía mediante la valoración de las diferentes actividades básicas de la vida diaria como son la higiene, el vestido, la alimentación,... y por otro lado, entrenar a la persona en la realización de las actividades de la manera más independiente posible, modificando el entorno cuando sea apropiado y utilizando las ayudas técnicas que sean necesarias (peine o calzador con mango largo, abrochador,...)
La participación activa de la persona en las actividades de la vida diaria les puede suponer:
- Sentimiento de contribución
- Mejora en la comunicación
- Disminución del número de quejas
- Retroalimentación relativa al cuidado y los tratamientos
- Compromiso en la toma de decisiones
- Mejora en la calidad de vida
- Mejor comprensión y mejor autocuidado
- Disminución del sentimiento de impotencia
- Disminución de la dependencia de los profesionales
- Disminución del estrés emocional
- Mejora y/o mantenimiento de las capacidades motoras







Residencia Nazaret